Receta / Entrantes, Salsas

Tostas de trufa

Sobre esta receta

Volvemos a estar en plena temporada de trufas. Repito un post de los que hice al principio porque sé que ahora llegará a más personas y me gustaría que los más gourmets, no dejasen de ver esta receta.

Una tostada calentita con mantequilla de trufas, y trufa recién laminada encima es una de las mejores maneras de tomar la maravillosa «Tuber melanosporum». Os explico cómo hacerlo.

Tres puntos a tener en cuenta:

Las grasas conservan y acentúan los sabores, por lo tanto es un buen punto mezclar mantequilla con trufa.

El calor aumenta el gusto y los aromas en muchas ocasiones, y en el caso de la trufa está clarísimo. Haced lo posible por servir la tostada caliente.

Y por último, el aroma/gusto de la trufa se aprecia en esta proporción: 20% sabor y 80% aroma. Por lo tanto es importante rallar la trufa para ponerla encima de la tostada delante del comensal.

Ingredientes

Para esta receta se necesitan trufas o trozos de trufa.

Los trozos son más económicos que la trufa entera y si son para triturarla ya van bien. Os podéis reservar una trufa bien bonita para rallar encima de la tostada en el momento de servir.

Para la preparación usaremos el mismo peso de trufa negra que de mantequilla.

Sal

Tostadas, aceite de oliva y sal Maldon

Necesitaréis el laminador de trufa, una mandolina.

Preparación

Lavar las trufas debajo del grifo con un cepillo de cerdas duritas para que se pueda eliminar toda la tierra.

Picar la trufa y mezclarla con la mantequilla blanda y un poco de sal con el Minipimer. Reservar.

Preparar las rebanaditas de pan, la mantequilla, el aceite de oliva, la sal Maldon, la trufa y la mandolina o el laminador de trufas.

Cuando lo tengáis todo a punto, ya podéis tostar el pan en el horno, untarlo con mantequilla de trufas y llevarlo a la mesa. En el momento de tomarlas, cada comensal laminará la trufa en las tostadas, pondrá sal Maldon y un chorrito de aceite de oliva. Hay que tomarlo en seguida, caliente. De esta manera sacaréis el máximo partido a las trufas.

Y si queréis hacer unos huevos fritos, os chuparéis los dedos!!

Ponéis un poco de mantequilla de trufa en el plato, los huevos fritos encima (se deshará la mantequilla) y encima de las yemas ralláis trufa, ya en la mesa en el momento de tomarlos. Aderezar con Sal Maldon y un chorrito de aceite de oliva.

Plus: La trufas redondas son las más apreciadas. Las irregulares lo son menos, aunque la forma solo indica que se han desarrollado al lado de piedras que les han impedido conseguir la forma típica.

Cuando las compréis aseguraos de que están bien firmes, compactas, sin partes blandas.

Ingredientes para la mantequilla de trufas

Picad a mano la mantequilla y la trufa

Trituradla con la batidora eléctrica con un poquito de sal

Aquí tenemos la mantequilla de trufas. Para usarla, es mejor que esté a temperatura ambiente.

Ahora preparad todos los ingredientes y utensilios: el laminador de trufas, las rebanadas de pan, el aceite de oliva y la sal Maldon y por supuesto la mantequilla y la trufa

Tostad el pan, y con el pan caliente untáis la mantequilla, ponéis láminas de trufa, unas gotitas de aceite de oliva y sal Maldon. Y os la s tomáis en seguida. Es de lo mejor que habréis probado!